El presente proyecto aborda la ampliación y adecuación de las instalaciones de Grupo MIFAS, integrando un nuevo programa de usos destinado a la docencia y la formación técnica. La premisa principal de la intervención ha sido la optimización de la superficie útil, dotando a las nuevas instalaciones de una alta polivalencia, eficiencia lumínica y un estricto cumplimiento de los parámetros de accesibilidad universal, valores fundamentales para la entidad.
Flexibilidad programática mediante sistemas de compartimentación dinámica La complejidad del programa funcional exigía una zona docente altamente versátil. Para resolver esta necesidad, se ha proyectado una gran sala diáfana que se puede modular gracias a la instalación de un tabique móvil acústico suspendido. Este sistema de partición mecánica permite una transformación inmediata del espacio, ofreciendo dos configuraciones principales:
- Subdivisión espacial: Creación de dos aulas completamente independientes y aisladas acústicamente, permitiendo el desarrollo de dos actividades docentes simultáneas sin interferencias sonoras.
- Unificación diáfana: Plegado del tabique para generar una única aula de gran formato, diseñada para acoger aforos superiores en conferencias o sesiones conjuntas de la entidad.
Confort acústico e integración de instalaciones Para garantizar los requerimientos de inteligibilidad de la palabra en las aulas, se ha proyectado un falso techo continuo formado por paneles acústicos de virutas de madera fonoabsorbentes. Este elemento constructivo permite un control riguroso del tiempo de reverberación, a la vez que facilita la integración de la iluminación LED modular empotrada y los sistemas de climatización mediante difusores lineales.
Sinceridad material y permeabilidad visual A nivel de distribución en planta, se ha optado por una zonificación que favorece la fluidez. Las particiones interiores se han resuelto mayoritariamente con cerramientos de vidrio de suelo a techo, donde destaca la integración de la identidad corporativa de Grupo MIFAS. Esta decisión estratégica maximiza la permeabilidad visual y favorece la penetración de la luz natural hacia las zonas de circulación.
La paleta de materiales apuesta por la pureza y el contraste. Se mantiene y se pone en valor la estructura original, dejando los pilares de hormigón armado visto. Esta crudeza estructural se contrapone a la calidez que aporta el revestimiento paramental de madera listonada presente en las zonas de recepción y accesos, así como al pavimento pétreo de gran formato oscuro del vestíbulo de entrada.
Espacios técnicos y de aplicación práctica La ampliación consolida una secuencia de aulas especializadas, entre las que destaca un aula de informática con pavimento técnico para la gestión del cableado estructurado, y una amplia zona de simulación y prácticas. Esta última incorpora módulos de cocina y zonas de aguas con baño adaptado, proyectados al milímetro para cumplir con las normativas de supresión de barreras arquitectónicas y garantizar una accesibilidad ergonómica total, respondiendo directamente al compromiso de Grupo MIFAS con la inclusión y la autonomía de las personas.